El miope-miope no discrimina


«La Scala es un gran teatro, pero soy miope. Para mí, todos los teatros son iguales» dijo Maria Callas en los años 50 y armó revuelo en Milán. Quién se creía para decir tal cosa sobre el monumental.
Otra chicata coqueta que prefirió ver borroso desde el escenario antes que cargar con un par de anteojos. Esa visión un tanto particular sobre la realidad la salvó en otra ocasión: "Se cuenta que una noche de invierno cantó ante un público integrado mayoritariamente por partidarios acérrimos de la otra gran soprano del momento, Renata Tebaldi. Al término de la representación, la gente bombardeó el escenario con frutas y verduras. La Callas no se dio cuenta de nada... se agachó para recoger lo que ella supuso que eran flores y en eso se encontró con un manojo de puerros. Sonriente, digna, sin perder su sangre fría, la diva se irguió con su ramo entre los brazos, pidió silencio a la sala, y preguntó: “¿Dónde consiguen unas verduras tan frescas en invierno?”.