No hay relación más peligrosa que un distraído con un miope y mucho más si se encuentran sobre ruedas. Situación: Avenida porteña. Conductor distraído le pregunta a miope cómo llegar a tal calle. Miope no asumido le dice 'frená que le pregunto a esa señora'. Conductor obedece ciegamente, el acompañante baja la ventanilla y…la señora deviene en un muñeco inflable de esos que tienen el bracito extendido y que te indican donde podés estacionar. Fin de la historia.

A propósito de la miopía del Presidente



Si bien la blogósfera no aconseja textos largos, no podía dejar de compartir un par de líneas sobre los probemas de visión que hasta hace poco sufría el primer mandatario español. En resumidas, se supo que Zapatero era miope y que fue sometido a la operación láser para mejorar su enfoque. Las conclusiones a las que llegó el director del diario español EL MUNDO sobre la personalidad y el gobierno del presidente son elocuentes y demuestran que el periodista, sin dudas, maneja el arte de la ilación. Quienes quieran más detalles y tengan tiempo pueden leer la versión completa de la carta en EL MUNDO

Fragmentos:
TODO CUADRA
“De entrada hay que decir que ahora todo cuadra. Según un reciente estudio publicado en la Revista de la Academia de Medicina de Colombia existe una serie de «alteraciones» asociadas a la miopía que incluyen el «autismo infantil», las «alergias» y la «dominancia izquierda». He ahí la clave de por qué tantas veces hemos tenido la sensación de que Zapatero vivía aislado de la realidad en su mundo imaginario, sentía todo tipo de picores y sarpullidos ante la mera hipótesis de llegar a grandes acuerdos con la derecha y no desaprovechaba la oportunidad de declararse «rojo» y de obrar en consecuencia, aunque fuera a su manera.

INTELIGENCIA
No se puede negar que la miopía es un defecto asociado con la inteligencia y con el entorno cultural. Así, mientras en determinadas zonas urbanas de Taiwan, Suecia, Dinamarca o Israel la tasa de miopía se acerca al 50% de la población, en las montañas de Nepal o las selvas de Madagascar apenas supera el 1%. Un análisis comparativo realizado en Estados Unidos entre grupos de individuos equivalentes arrojó la conclusión de que los miopes tenían ocho puntos más de coeficiente intelectual que sus compañeros con la vista sana. No sólo no es, por lo tanto, lo mismo ser miope que ser tonto, sino que incluso podría colegirse que Zapatero ha sido tan políticamente miope precisamente por su condición de individuo especialmente espabilado.

SANGRE FRIA
Otro elemento ambiental significativo es la preponderancia de la miopía en los climas polares, de forma que los esquimales son el conjunto étnico con mayor proporción de cortos de vista de la Tierra y en cambio entre los negros que habitan en zonas tropicales se trata de un fenómeno prácticamente desconocido. Por paradójico que parezca no es, pues, el carácter apasionado el más propicio a la miopía política sino ese temple frío y sosegado del que tantas veces ha venido dando muestras Zapatero. Quien tiene la sangre caliente puede precipitarse en el juicio soslayando los árboles del bosque más cercanos, pero es ese gélido sentido de la autocontención -tan valioso por otra parte en situaciones de crisis- el que a gobernantes como el nuestro les resta dimensión y perspectiva.

DESENFOCADO
La diferencia es que la maldad no tiene cura y hasta las mayores equivocaciones pueden enderezarse. Ser corto de vista en política tiene solución con una buena terapia a base de rayos de realidad y si Zapatero no necesitó ni siquiera un Lexatin para que le arreglaran la córnea, también puede levantarse una mañana, admitir lo erróneo de sus enfoques y hacer suyas las recetas que durante los últimos 30 años han funcionado siempre. Fíjense si lo tiene fácil: le bastaría reconocer que el mundo sin lentillas se ve de otra manera. Aún tiene tiempo de reinventarse a sí mismo de aquí a las generales. ¿Es esto un nuevo acto de fe en el más improbable de los milagros? No, más bien una severa advertencia de que, tal y como les ocurrió ya a varios de sus antecesores, de seguir las cosas por este camino, llegará un día en que un inesperado ventarrón derrumbará el castillo de naipes y, por emplear las bien conocidas palabras de Faulkner, Zapatero se sentirá injustamente azotado «por la ceguera del destino» cuando en realidad estará siendo «víctima -contumaz- de su propia miopía». Lo suyo entonces ya no tendrá remedio."

De los inconvenientes de ingresar a un cine cuando la película comenzó


Y no me refiero a Woody Allen y su obsesión por no perderse ni un segundo los créditos iniciales. Hará un tiempo tenía un bache en el centro y me metí en el cine Lorca. La película estaba anunciada para las 16. Eran las 16:01. (Detalle: este tipo de cines por lo general no tiene trailers, empieza la peli de una). Entré y de golpe: la oscuridad absoluta. La pupila, que segundos antes estaba bien chiquita por el sol, se agigantó. Detecté como “gallito ciego” la pared y empecé a avanzar. La pantalla no servía de linterna; era de esas películas bien oscuras de algún pueblo friolento de Europa. Di pasitos cortitos hasta que por fin creí que la vista se había adaptado a tal penumbra. Tanteé unas butacas (debe ser uno de los últimos cines que tiene este tipo de asientos) y cuando creí que ya había encontrado lugar, zas.
- Disculpé…es que no lo vi.
Casi me siento a upa de un gordinflón –que dos horas más tarde- visualicé. Y en eso pensé que bien me hubieran venido esos anteojos que llevaba el personaje miope de Hugh Grant en Notting Hill.

Cuentan en la blogósfera que la miopía de Joyce es a menudo citada como causa de su peculiar modo musical de describir el mundo. Parece que sus problemas de visión eran sorprendentes: poco después de conocer a Nora, cuando aún no le dedicaba una fidelidad absoluta, abordó a una señorita en una calle de Dublín. Tuvo la mala visión suficiente como para no percibir que la joven venía acompañada. Recibió un puñetazo que lo derribó, pero aún de este hecho desgraciado extrajo el escritor cierto provecho: quien lo ayudó a levantarse fue cierto judío dublinés famoso por las infidelidades de su esposa.
La figura de Leopold Bloom se formó instantáneamente en la cabeza de Joyce.
Al final de su vida, los problemas de visión, agravados por su afición al alcohol (otro dato: prefería el vino blanco, en particular ciertas variedades alemanas) lo condujeron a una casi completa ceguera.

Sobre su miopía en la web:
Dijo el diario español El PAIS: “Joyce miraba bajo sus narices y descubría una América. Joyce tenía la obsesión propia del miope por los detalles”
Dijo Stephen King: “ De Joyce se cuentan anécdotas buenísimas. La que me gusta más es que desde que le fallaba la vista escribía con ropa de lechero. Al parecer creía que esa ropa captaba la luz del sol y la reflejaba en la página”

“En el otro mundo, el grande, los jóvenes que no iban a la universidad eran enviados al ultramar para participar en la guerra no declarada del presidente Johnson, y muchos volvían a casa dentro de una caja. Mi madre aplaudía la 'guerra contra la pobreza' de Johnson ('es la mía', solía decir), pero no por sus proyectos en el sudeste asiático. Un día le comenté que quizás me conviniera alistarme, alegando que obtendría mejor material para un libro.
-No seas burro, Stephen –me contestó-. Con la vista que tienes te matarían al primer tiro. Muerto no se puede escribir”.
Mientras Escribo de Sthepen King (un libro sobre el oficio de escribir y más;)

Los anteojos y la escuela

Haciendo zapping encontré a Milo, un chico que veía todo borroso hasta que por fin la maestra y la familia sugieren una visita al oculista. Como todo, cuando uno tiene algo en mente, se choca todo el tiempo con ese "algo". Esta vez la casualidad se dio en el canal ENCUENTROS. La animación se llama GLASSES. Si tienen la oportunidad de verlo, son sólo 22 minutos y valen la pena. Mientras tanto, pueden ir viendo un compiladito en VGA;)

Bajito y miope


Dennis Hopper -actor y biógrafo de James Dean- cuenta que el galancete era muy miope y que esa falta de visión lo ayudó a la hora de actuar, ya que tenía que imaginarse todo lo que sucedía a su alrededor... No sólo lo aquejaba su vista, también estaba muy desconforme con su estatura. Wikipedia, entre un par de anécdotas, menciona que una productora de cine - con poca visión- lo rechazó por ser bajo, a lo que Jimmy contestó: "¿Acaso la interpretación se mide en centímetros?".

Los más chicatos


Según estudios médicos, más de la mitad de la población esquimal es MIOPE. Mientras que la raza negra es la que tiene mejor vista. Uno de los motivos es que la regiòn ártica tiene condiciones lumínicas muy especiales, 6 meses de tenue luz diurna y otros 6 meses de oscuridad. Ahora bien, no creo que sean taaaan miopes. Los esquimales diferencian variaciones del color blanco y tienen cientos de palabras para para referirse a este color.