Ojito si no usás los anteojos!


Sino preguntale a Napoleón Bonaparte, no al francés, sino al yanqui de "Los anteojos", un cuento escrito por Edgard A. Poe en 1844.
Parece que el joven Napoleón era miope pero también 'metrosexual'; se jactaba de poseer lo que nueve de cada diez personas llamarían un rostro bien parecido, y sostenía que no había nada que desfigurara tanto el rostro de una persona, ni que imprimiese tanto en los rasgos un aire no de gravedad, sino de santurronería y de vejez, como llevar un par de gafas. Por esa razón, había recurrido a todos los demás remedios, excepto los anteojos.
Fue entonces, cuando apareció ELLA ('la gracia personificada, encarnada, el beau idéal de mis más exaltadas y entusiastas visiones'), un amor a primera vista que quiso darle una lección.

El que lo leyó entiende; el que no, puede imprimirlo y así enterarse de lo que le pasó a Napoleón por hacerse el coqueto y no usar los anteojos.

SABIA USTED QUE...



MONET ERA MIOPE! Y dicen que si no hubiera sido por esa manera particular de ver, no habría existido el IMPRESIONISMO.

Gracias Poro, por su historia de pelotas de nylon y anteojos.

“Mi nariz carga con un par de vidrios desde los 10 años, esto no sólo modificó mi visión sino que también modificó mi niñez. Porque aunque nadie lo diga también modifican nuestra forma de ser.
El recreo en la primaria fue sinónimo de palitos salados y jugar a la pelota (no era fútbol). Para que se den una idea, el colegio prohibía que usemos pelotas de goma o cuero, entonces usábamos pelotas de trapo construidas con medias viejas (las medias de nylon funcionaban mejor que las de toalla). El reto era hacerlas grandes y que no se desarmaran ya que era muy común que se parara el partido por problemas en la pelota… imaginen un tendal de medias de nylon en el patio.
Bueno, ahora que describí la situación paso al punto de los anteojos. Cuando salía al recreo dejaba mis anteojos en el saco para dedicarme por 15 minutos a jugar libremente. (Ahora que lo pienso no sé que veía, pero parece que me defendía bien porque nunca nadie se quejó).
Un día, al regreso del recreo, encuentro mis anteojos rotos en el bolsillo del saco que estaba colgado del respaldo de mi silla. En esos tiempos, la gracia era quedarse en el aula durante el recreo y revolear sillas y si de las sillas colgaba algo, como fue en mi caso, mi saco con los anteojos, de nada importaba y formaban parte del revoleo.
El tema es que mi viejo habló con la maestra sobre lo sucedido para evitar este tipo de incidentes. La maestra, que era un poco limitada, no tuvo mejor idea que comenzar una colecta para reponerme los anteojos, algo totalmente fuera del comentario de mi viejo. Por suerte nos enteramos del fabuloso plan a tiempo y se frenó el tema de la colecta. La situación fue por demás incómoda: ya no solamente tenía que usar anteojos sino que su rotura me había puesto en boca de todos. En fin, el revoleo sirvió como excusa para cambiar por un modelo de anteojos más moderno y durante el recreo, los guardaba en la mochila, para así volver a ser libre y patear esas pelotas que estaban hechas con medias de nylon de madres, hermanas y a veces de primas”.

Ups...aquí va la versión para chicatos

Qué dice tu remera?!



Gracias EraRemera!
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"Para los deberes, ponete los anteojos"


Nos escribieron desde Chile para contarnos una anécdota. Gracias Juan por la historia.

“Tengo una historia. Una vez acá en Chile estaba saliendo con una chica. Obviamente la relación recién empezaba y no daba para quedarse a dormir así que una vez que hicimos los deberes...nos quedamos dormidos como de costumbre. En eso me levanto, me cambio, y salgo del departamento. En ese instante me di cuenta de que no tenía los anteojos. Pero bueno, dije, cómo voy a molestar a la bella durmiente…. Así que salí manejando en auto hacia mi depto. Ni te cuento, no veía nada. No sabía si los autos iban o venían. Para peor, decidí cambiar el camino. Estaba tan perdido que tuve que parar en una esquina, bajarme y leer en dónde c#&$# estaba…. NO veía nada. Llegué sano y salvo pero la conclusión es para la próxima hacé los deberes con los anteojos puestos…”.

Good moorniiing Miss Chica-ta




Lesson 2:

Tres al hilo/// Three in a gulp


No puedo ver más allá de mis narices: I can't see beyond the end of my nose

El arbol me tapa el bosque: I can't see the wood for the trees

Ponerse furiosos: to see red

Cuentan que esa tarde Pagani, miope viejo y de vidrio grueso, comenzó a bostezar desde temprano. La planilla excel lo tenía chato y el refriegue de los ojos no le daba resultado. En eso, dicen, que su mirada se perdió en la línea que divide su box del de Gastaldi, que los ojos -en punto fijo- apuntaron sin punto y que la línea – sin sus anteojos- dejó de delimitar el escritorio. Parece ser que fue allí donde las vio por primera vez.
“Son como esas gotitas que uno ve cuando tiene la vista cansada”, empezó Pagani. “Que aparecen a los costados cuando uno se quedó mirando un punto fijo un buen rato. Las ve, ¿no?”, continuó. “Son cientos, miles que no paran de marchar y cuanto más agudizo la vista más claro veo… son arañas diminutas, más bien un ejército de arañitas casi transparentes, encadenadas como una guirnalda sin fin colgadas de sabe Dios dónde…”.
Pagani se levanta, prepara más café y no deja de mirar a Gastaldi, como si Gastaldi estuviera loco por no ver nada a su alrededor. Entonces, le pregunta sobre las baldosas del baño de la casa de su niñez.
“Todos las hemos visto alguna vez…Recuerde por favor… ¿Nunca se quedó mirando fijo las baldosas o algún azulejo?"
“mmm…Quizás sí…”, contestó Gastaldi, hombre de nervio óptico sano.
“Haga memoria, Gastaldi, no hay mucho tiempo”, le dice Pagani mientras revuelve frenéticamente la taza semivacía.
“mmm…Quizás veía alguna cara rara o quizás un monstruo…pensar que ya casi no existen esos azulejos verdes…jajaja, ¿se acuerda?”
“No, Gastaldi, no. El asunto es otro. No hablo de eso. Son miles, ¿comprende? Se lo he explicado varias veces”.
“Stt..Bueno, Pagani, stt… no se da cuenta que estoy con esto…porque no prueba cerrar los ojos”, le sugiere.
“Eso funcionó la semana pasada, pero ellas ya se dieron cuenta”.
“¿Ellas?”
“Las arañas. Ya saben que yo sé de ellas y de su plan, ¿entiende? Y si esto sigue así usted también estará en graves problemas… todos lo estaremos”.
“¿Y por qué no prueba con las bolsitas de té? Quizás pueda combatirlas con eso…”
“Gastaldi… también probé y empezaron a darme puntadas…”
“¿Y ahora me quiere decir por qué aparecen todos los viernes a diez minutos de irnos?”, Gastaldi deja de tipear, se refriega los ojos y ve que un borroso Pagani lo mira fijo desde ocho lados.
“Por el plan", contestó.

Una lente al medio en plena Atenas



Por motivos tecnológicos y fiaquísticos, elegí una foto de la web, pero esta historia podría haber estado perfectamente graficada con un videito, ya que la "amiga" que se menciona en dicha anécdota soy yo, que mientras trataba de aguantarse la risa, filmaba con una mano tembleque...Con ustedes, una miope de las buenas, de esas que confunde una bolsa de residuos con un tipo tirado en la calle....con ustedes: JULIETA

"Ir al oculista muchas veces es un embole. Ir a un oculista (xque no quedó otra) en un país tan ajeno al nuestro como Grecia, donde hasta el abecedario es diferente, puede ser entre desesperante y gracioso.
Me levanto en el hotel x la mañana y al abrir el estuche de las lentes.... le faltaba a una la 1/4 pte. Y sí, al cerrarlo la noche anterior x descuido quedó entre la tapa. Probar colocarla rota no es lo que más recomiendo; ves las estrellas xque son como astillas en el ojo. Rezando por dentro que el espíritu santo me haga hablar las mil lenguas y nos podamos entender, con mi amiga nos dirijimos a una óptica que quedaba a unas cuadras del hotel. Con cara de desorbitada y con un diccionario inglés-español / griego-español en mano, no sé cómo hasta ahora logré que comprendieran que necesitaba un par de lentes de contacto descartable. Nos hicieron aguardar unos minutos sentadas y yo dije "genial, ahora le mando maso la graduación y listo". No, no. Con una sonrisa (x suerte los griegos eran buena onda) me hicieron subir a un cuartito pero no para elegir la graduación....
Sillita que sube y baja, respaldo cómodo, una luz en la pared de enfrente, y.... sí, anteojos para colocar los famosos vidrios y sus infinitos aumentos posibles (aclaro además de ser miope, tengo astigmatismo x lo que no es tannn fácil la cuestión). Se prende la luz y aparecen unas letras divinas pero.... CÓMO LAS PRONUNCIOOOOOO??? todo bien, alfa, beta, gama, epsilon... hasta ahí ok pero otras??? mi cara de espanto hizo que la oftalmóloga griega se riera y me dijera en un inglés precario también que la disculpe. Puso entonces unos números occidentales. Ufff qué alivio!!! y empecé canchereando: "uno, dos, tres, cuat.....". Ahí la cara de desconcertada fue la de la mina. Estamos en grecia nena!! listoooooooo:"estem.. yes...one, two....". Repito que hasta el día de hoy no comprendo cómo pude salir aireosa de esta situación con un par de lentes descartables y su graduación CORRECTA.
En un país con jeroglíficos de por medio, con un inglés hiper precario onda "ai-am-e-gerl" y encima casi ciega. Hoy me río pero juro que el segundo previo a entrar a la óptica, la gota gorda corrió de lo lindo".

"Se me cayó una lente en Vélez!"


Laura dice:
Tengo una anécdota: cuando fui a ver a Chayanne se me cayo la lente en el campo de velez

4p75 dice:
dioses! cómo se te cayó?

Laura dice:
mi amiga me metio un dedo


4p75 dice:
cómooooo
Laura dice:
casi la mato.
4p75 dice:
te metió el dedo?!
Laura dice:
Obvio q fue sin querer..pero iguaaaaaaal
Laura dice:
asi que abri paso a los gritossss
Laura dice:
imaginate no lo iba a ver a chayanne con un ojooo
4p75 dice:
y qué onda?!
Laura dice:
la gente decia que yo me queria hacer la desmayada para que me pasen adelante con el
4p75 dice:
claroooo...la gran clásica jajajja
Laura dice:
así que abrí paso, me tire al suelo en cuatro
Laura dice:
toque la m$%&# que había
4p75 dice:
y no me digas que la encontrasteee
Laura dice:
siii
4p75 dice:
pero cómooooo, es de las lentes duras, no?
Laura dice:
siiii!!! increible...hasta la gente festejó jajajja
Laura dice:
asi q la rescaté y la chupé *
Laura dice:
y me la puse
Laura dice:
Y al minuto empezó el chow.

*El que es portador de lentes sabe que no hay mejor solución salina, que la saliva...así que nada de asquerositos eh!

De cómo zafar de un duelo


Resulta que Lugones y Borges no se tenían mucha simpatía parece. Cansado de las ironías del joven Jorge Luis, dicen que Lugones quiso batirse a duelo, “pero los amigos se lo impidieron, advirtiéndole que dada la pésima vista del joven más que duelo sería asesinato”. María Esther Vázquez, en “Biografía”, cuenta que según el relato de Juan Carlos Ghiano –a quien le indica talento como ensayista y una probada vocación de contador de chismes- Lugones, furioso renunció al duelo, declarando que no valía la pena armar un escándalo 'por un infeliz que ni siquiera sabía medir bien los versos'.