
Nos escribieron desde Chile para contarnos una anécdota. Gracias Juan por la historia.
“Tengo una historia. Una vez acá en Chile estaba saliendo con una chica. Obviamente la relación recién empezaba y no daba para quedarse a dormir así que una vez que hicimos los deberes...nos quedamos dormidos como de costumbre. En eso me levanto, me cambio, y salgo del departamento. En ese instante me di cuenta de que no tenía los anteojos. Pero bueno, dije, cómo voy a molestar a la bella durmiente…. Así que salí manejando en auto hacia mi depto. Ni te cuento, no veía nada. No sabía si los autos iban o venían. Para peor, decidí cambiar el camino. Estaba tan perdido que tuve que parar en una esquina, bajarme y leer en dónde c#&$# estaba…. NO veía nada. Llegué sano y salvo pero la conclusión es para la próxima hacé los deberes con los anteojos puestos…”.
4 comentarios:
más vale perderlos después que antes, si no, andá a saber en dónde y con quién te acostabas.
Che, que problema!
Nunca lo habia pensado, pero hacer los deberes con los anteojos puestos debe de ser molesto, o no? O ya los tienen tan incorporados que es lo mismo?
Perdón por la pregunta, soy medio bruta, pero me dió curiosidad!
jajaja y sii, tiene razon Mensajero!!!
Hace un tiempo tuve oportunidad de viajar a Chile y conocer a una bella dama. Luego de pasar una gratísima velada en su departamento, me estaba por retirar cuando noté que ella guardaba un par de anteojos en una especie de altar. Rebosante de curiosidad le pregunté a qué se debía el homenaje, y me contó de un muchacho que cierta noche los olvidó en ese lugar y jamás regresó por ellos. Desde aquél día la doncella deambula las calles de Santiago probándole los lentes a cuanto hombre se cruza con la infinita ilusión de que a alguno le quede perfecto. Bravo amigo! usted sí que le abrió los ojos.
Anteojos puestos = medias puestas = un espanto. Medias puestas, mucho peor x supuesto...
Buen remate el de "disparador".
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