
Sino preguntale a Napoleón Bonaparte, no al francés, sino al yanqui de "Los anteojos", un cuento escrito por Edgard A. Poe en 1844.
Parece que el joven Napoleón era miope pero también 'metrosexual'; se jactaba de poseer lo que nueve de cada diez personas llamarían un rostro bien parecido, y sostenía que no había nada que desfigurara tanto el rostro de una persona, ni que imprimiese tanto en los rasgos un aire no de gravedad, sino de santurronería y de vejez, como llevar un par de gafas. Por esa razón, había recurrido a todos los demás remedios, excepto los anteojos.
Fue entonces, cuando apareció ELLA ('la gracia personificada, encarnada, el beau idéal de mis más exaltadas y entusiastas visiones'), un amor a primera vista que quiso darle una lección.
El que lo leyó entiende; el que no, puede imprimirlo y así enterarse de lo que le pasó a Napoleón por hacerse el coqueto y no usar los anteojos.
4 comentarios:
La vida es dura, como decía Saddam.
NO sabía que los lentes de contacto eran un invento de Napoleón.
Mirá vos.
no conozco el texto, gracias por el dato, leere y comentare.
Para mi lo que siempre buscaba en el blsillo de adentro del saco eran los anteojos que no queria usar...
Publicar un comentario